jueves, 23 de noviembre de 2017

CAMINO LEBANIEGO- 1ª ETAPA: S. VICENTE DE LA BARQUERA-CADES

Este año, teníamos pensado hacer el Camino Lebaniego aprovechando que es año Jubilar, pero como se pasó el verano y no nos fue posible, y en invierno la cosa se complica, pensamos en hacerlo en etapas, en distintos sábados, volviendo a casa a dormir. Así que la primera etapa pudimos hacerla justo el fin de semana en que se cambiaba la hora, cosa importante, porque el día era más largo.
A las 9 de la mañana ya estábamos en San Vicente de la Barquera, concretamente en la Pobla Vieja. Dejamos el coche en un aparcamiento entre el ayuntamiento (palacio de la Familia Corro) y la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Lo primero ante nuestros ojos, la torre de las campanas  de la iglesia:
Y justo por detrás, nos hicimos la típica foto de comienzo de ruta, delante de una de las 3 puertas de entrada a la iglesia (vista desde esta cara parece románica, pero en realidad es de estilo gótico montañés, pero su construcción fue más bien concebida como fortaleza por su situación estratégica, lo que le dio este aspecto):
Allí mismo hay una especie de plaza-mirador con estas vistas sobre la marisma de Pombo o Brazo Mayor, desembocadura del río Gandarilla y que un poco más adelante se une a la marisma de Rubín, donde desemboca el río Escudo, formando la ría de San Vicente. Y de fondo los Picos de Europa, que más tarde veríamos con más nitidez:
Al lado de la iglesia, enfrente del actual albergue de peregrinos, los restos del hospital de la Concepción, alojamiento de los peregrinos en el S. XVI, y que hoy apenas conserva algún muro exterior: 
Comenzamos a caminar, bajando por la calle Jose María de Pereda hasta encontrar la calle Fuente el Hayedo, a nuestra derecha, por la que fuimos dejando atrás el pueblo de San Vicente de la Barquera, un centro turístico muy importante en Cantabria, marinero, con importantes cosas para ver y que, sin duda, merece una visita con tiempo. En todo momento seguimos la señalización del Camino Lebaniego, una flecha y una cruz rojas, que en esta zona coincide con el Camino del Norte del Camino de Santiago con señalización amarilla.
Caminando por pistas entre casas montañesas, dejando atrás una zona residencial, enseguida, bueno, rapidamente a decir de un barquereño asustado por nuestra velocidad, bordeamos la ría, situándonos ahora en frente de la iglesia:
Y los Picos de Europa más visibles, más blancos, en contraste con el verde de la pradera. Se veía con claridad el famoso Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu), en la foto, el pico redondo:
Unos 2 km. después, cruzamos la autovía del Cantábrico, la A8, por un puente, junto al viaducto:
Y enseguida estábamos en la Acebosa:

Caminando entre las casas llegamos a la iglesia de San José y la Magdalena:
Un poco más adelante nos desviamos a la derecha para subir el monte de detrás de la iglesia. Aunque no se sube a mucha altura, si que se consiguen vistas perfectas de San Vicente de la Barquera, su ría y el puente de los 32 ojos (ahora 28):
Y así, llegamos al alto de Santiago o del Hoyo, pasando junto a un cementerio y la iglesia de los Tomases, antigua iglesia parroquial. Junto a un banco, descanso para nuestros ojos, Picos de Europa:

Desde ahí comenzamos un ligero descenso por caminos entre fincas ganaderas hasta salir a la carretera CA843, que nos conducirá hasta Hortigal, todavía en el municipio de San Vicente de la Barquera. Continuamos por la carretera (este es el tramo que menos me gustó, demasiada carretera) y llegamos a Estrada, pequeña localidad perteneciente a Val de San Vicente. Enseguida vemos la Torre de Estrada, del S. VIII (actualmente en reconstrucción). Esta declarada Bien de Interés Cultural. Dentro se puede ver la exposición permanente "Maquis, realidad y leyenda", recuperándose la historia de un guerrillero famoso de la zona, Bedoya:
Esta es la única torre medieval cántabra que tiene una capilla anexa, dedicada a San Bartolomé. Ambas, torre y ermita, están rodeadas por una muralla:
Enseguida nos desviamos a la derecha, otra vez por caminos vecinales, más tranquilos, hasta llegar a Serdio (donde nació Bedoya). Atravesamos el pueblo, pasando junto a la iglesia de San Julián:
Acompañando a un grupo de vacas, salimos del pueblo cogiendo otro camino a la izquierda, siempre perfectamente señalizado, siguiendo las indicaciones rojas:
Nos metemos por otra senda más boscosa: 
Hasta salir a Muñorrodero, localidad cercana a Pesués y a la ría de Tina Menor, cruzamos la carretera y junto a la iglesia nos metemos por otra pista:
Enseguida llegamos a un área recreativa junto al río Nansa y comienza la Senda Fluvial del Nansa, que nosotros ya hicimos como os conté aquí. Las primeras escaleras de madera:
Los preciosos reflejos en el agua del río:
El final de la senda, 7 km rodeados de agua, árboles, paz, hojas caídas, otoño demasiado seco, por desgracia,... He comparado esta foto con otra del pasado enero y nada que ver, en las de la vez anterior no se veía ninguna de estas piedras:
Eso sí, las cascadas están parecidas:
Y más momentos de jugar con los reflejos:
Unos 20 km y 4,5 horas después decidimos comer en unas mesas que hay junto a la central eléctrica. Por cierto, pensábamos que allí íbamos a tomar un tentempié de esos que tanto nos gustan, pero el bar que anunciaban estaba cerrado. Y allí historias varias, casualidades. Mi cuñado recordaba cuando, siendo un niño, estuvo pasando un verano en una de aquellas casas porque allí vivía un tío suyo que era el ingeniero de la central y justamente coincidimos con un señor, que estaba paseando por allí, que resultó ser sobrino de la tía de mi cuñado. Por otra parte, también nos contó cómo fue la aventura de la pesca de un salmón en este río, historia muy comentada en mi familia. Lo hicieron entre él y un tio mío, hace unos años. Nos pudo explicar en vivo y en directo como fue la odisea, por donde se dejó caer para poder cogerle. En fin, anécdotas...
Y continuamos nuestra ruta, ahora subiendo por un monte arriba:
El bosque cada vez se cerraba más:
Nos salimos de la ruta para llegar al Mirador el Collado, en lo más alto de la zona:
 Desde donde se tienen unas preciosas vistas (y desde donde se puede salir cerca de Camijanes, pueblo por el que no se pasa, a la carretera que sube a Puentenansa):
Retomamos la ruta. Una bajada y salimos del monte a una carretera que nosotros tomamos hacia la derecha, cruzando un puente sobre el río Nansa. Enseguida, entre la carretera y el río este terreno sembrado de preciosas y vistosas calabazas:
Seguimos por la carretera pasando junto a unas casas rurales y aunque encontramos una indicación de otra ruta o variante junto al río, nosotros continuamos por la señalización roja. Llegamos a Cabanzón que atravesamos y, ya en las afueras, nos encontramos con la Torre de Cabanzón, feudal, de origen defensivo, declarada Bien de Interés Cultural, de planta cuadrada, varias veces reconstruida, aunque se estima que tiene su origen en el S. XII. Se puede visitar. Destacan la muralla y el paso de ronda que la rodean:
Y llegamos a Cades, un sitio interesante donde está ubicada la ferrería, una compleja construcción que aprovechaba el agua del Nansa y la madera de los bosques de alrededor para trabajar el hierro. Nosotros ya la habíamos visitado como os conté aquí.
A la entrada del pueblo este cartel de recibimiento, que te pone en paz con el mundo: 
            PEREGRINO AMIGO A CADES BIENVENIDO                
 No tengo pan, no tengo vino, pero sí puedes coger manzanas para  tu camino (respeta el árbol)    Gracias                                                
Así terminó la primera etapa de este nuestro camino. Anduvimos unos 28 km. y nos llevó 7 horas. Yo cansada pero satisfecha (los demás frescos como lechugas), pensando ya en la siguiente que no sé cuando será porque dependemos de varios factores y que todos ellos se alineen en positivo no es fácil, pero sin duda lo haremos.
Sólo me queda agradecer la compañía a estos tres compañeros de rutas, y la colaboración necesaria de Vicente que nos fue a buscar al punto final en Cades: 
No hay ningún problema para seguir la ruta oficial, está perfectamente indicado, pero existen tramos alternativos para no hacer carretera (que es lo que menos me gusta). Eso sí, debemos tener en cuenta que no encontraremos muchos bares por el camino, por lo que hay que llevar todo lo necesario.
Añado un mapa de la ruta con los pueblos y los puntos de interés por los que pasamos aunque si queréis información oficial podéis visitar esta web o esta otra:


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